La decadencia de la mentira

“[…] La segunda doctrina es ésta. Todo arte malo proviene de volver a la Vida y a la Naturaleza, y erigirlas en ideales. La Vida y la Naturaleza podrán a veces formar parte de la materia bruta del Arte, pero para que le sean de alguna utilidad real hay que traducirlas a convenciones artísticas. Como método el Realismo es un completo fracaso, y las dos cosas que todo artista debe evitar son la modernidad de la forma y la modernidad del asunto. para nosotros, que vivimos en el siglo XIX, cualquier siglo es tema válido para el arte menos el nuestro. Las únicas cosas bellas son las cosas que no nos concierne. […] Además, lo moderno es lo único que se queda anticuado. El señor Zola se sienta a darnos un retrato del Segundo Imperio. ¿A quién le interesa ahora el Segundo Imperio? Está pasado. La Vida va más deprisa que el Realismo, pero el Romanticismo va siempre por delante de la vida.

[…] La revelación final es que, la Mentira, contar cosas bellas y falsas, es el objetivo propio del Arte”.

Oscar Wilde en La decadencia de la Mentira (Ed: Siruela).

Si queréis saber más sobre La decadencia de la Mentira y la postura de Wilde acerca del arte, leed esto.

“¿Sabes quiénes somos?”

“Don Ramón (Valle-Inclán) me parecía un ser sobrenatural. Se me quedaba mirando mientras se peinaba con las púas de sus dedos afilados su barba descomunal, y me decía con un gran énfasis:

-Juanito, no te falta más que morir en la plaza.

-Se hará lo que se pueda, don Ramón – contestaba yo modestamente. Sigue leyendo