De animales a dioses

“La única cosa que podemos hacer es influir sobre la dirección que tomen. Puesto que pronto podremos manipular también nuestros deseos, quizá la pregunta real a la que nos enfrentamos no sea «¿En qué deseamos convertirnos?» sino «¿Qué queremos desear?» Aquellos que no se espanten ante esta pregunta es que probablemente no han pensado lo suficiente en ella”. Sigue leyendo