Madrid (II)

Llegas a casa de Jacobo. Sus amigos están bebiendo cerveza y viendo el Mundial. Es un buen plan. Te presenta, aunque ya conoces a todos: “Este chaval escribe un diario… en primera persona. ¿O es en tercera?”. Niegas con la cabeza. “Es en cuarta”. Vaya gilipollas estás hecho, contesta. Sigue leyendo